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Vecinos piden frenar malos olores de planta Moscamed

Regidores denunciaron que desconocen acuerdos y detalles sobre el manejo de recursos municipales

KEVIN NARVARTE/TDN

La operación de la planta de producción de moscas estériles del programa Moscamed se ha convertido en una fuente de inconformidad para habitantes de Metapa de Domínguez, quienes aseguraron que los malos olores ya forman parte de su rutina. El problema, según los vecinos, alcanza viviendas, comercios y planteles educativos ubicados en las inmediaciones.

Pedro López, representante de los inconformes, señaló que la molestia se ha intensificado con el paso de los meses y que el impacto no se reduce a una cuestión de incomodidad. Para las familias, la presencia constante de los olores ha obligado a modificar actividades cotidianas y mantiene abierta la preocupación sobre las condiciones en las que estudian y trabajan quienes permanecen cerca de la planta.

Los planteles educativos concentraron parte de las inquietudes, debido a que más de 800 estudiantes acuden a escuelas de la zona. Habitantes han reportado dolor de cabeza, náuseas, mareo, irritación en ojos, nariz y garganta, además de tos y dificultades para respirar, aunque hasta ahora no existe un diagnóstico médico que establezca una relación entre estos padecimientos y las emisiones de la planta.

El conflicto llegó a una mesa de diálogo entre habitantes y autoridades municipales, donde se informó que la empresa responsable ofreció implementar medidas para reducir los olores antes de que termine el mes. Sin embargo, los vecinos señalaron que el compromiso todavía no está respaldado por un acuerdo firmado ni existe claridad sobre las acciones que serán aplicadas.

La petición de los habitantes no es el cierre de la planta, sino que su operación sea compatible con la vida cotidiana de la comunidad. El desafío para las autoridades será comprobar el origen y alcance de los olores, dar seguimiento a las medidas anunciadas y garantizar que viviendas, escuelas y negocios no tengan que asumir las consecuencias de una actividad productiva que, para los vecinos, ya se convirtió en un problema cotidiano.