Avendaño impulsa autonomía constitucional de la UNICACH

Se aprobó tras una consulta con más del 95 por ciento de participación estudiantil. La voluntad universitaria fue escuchada y respaldada

KEVIN NARVARTE/TDN

Con un respaldo legislativo unánime, el Congreso del Estado de Chiapas, bajo la presidencia del diputado Luis Ignacio Avendaño Bermúdez, marcó un antes y un después en la historia educativa del estado al aprobar la reforma que otorga autonomía constitucional a la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH). La sesión no solo fue un acto parlamentario, sino una muestra del compromiso político con la transformación profunda del sistema de educación superior en la entidad.

Avendaño Bermúdez fue el eje articulador del consenso legislativo que permitió concretar esta reforma al artículo 104 BIS de la Constitución estatal. Su conducción parlamentaria no solo dio forma al dictamen, sino que logró que cada expresión política representada en la Cámara encontrara en la autonomía universitaria un punto de coincidencia y visión de futuro. La reforma responde, además, a una exigencia construida desde las aulas, los pasillos universitarios y las urnas del voto estudiantil.

El diputado subrayó que la autonomía no es un privilegio otorgado, sino un acto de justicia para una institución con más de 130 años de historia y una comunidad universitaria que ha sido protagonista del pensamiento crítico y la transformación social. Dotar a la UNICACH de personalidad jurídica y patrimonio propio, sostuvo, es fortalecer las bases de una sociedad más libre, reflexiva y capaz de enfrentar los desafíos del presente.

En palabras de Avendaño, esta reforma permitirá a la universidad “trazar su propio rumbo académico con independencia, construir su modelo educativo con identidad chiapaneca, y generar conocimiento desde una lógica de responsabilidad social”. Añadió que esta autonomía no significa desligarse del Estado, sino establecer una relación madura y cooperativa donde se privilegie el interés colectivo por encima de las inercias burocráticas.

La aprobación de la reforma representa también una apuesta firme por una nueva relación entre el poder público y las instituciones de educación superior. En un estado como Chiapas, donde las desigualdades educativas han sido históricas, Avendaño ha dejado claro que la educación no puede depender de voluntades circunstanciales, sino de garantías que aseguren su continuidad, calidad y libertad. La autonomía de la UNICACH, dijo, es la primera gran decisión en esta nueva era legislativa.

“La educación no puede depender de voluntades circunstanciales, sino de garantías
que aseguren su continuidad, calidad y libertad”