Asamblea de Morena se fortalece en Tonalá

Militancia y vecinos reforzaron la organización comunitaria como base del movimiento en el municipio

KEVIN NARVARTE/TDN

La asamblea del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en la sección 2306, realizada en Tonalá, no fue solo un trámite organizativo, sino un ejercicio de poder comunitario donde la militancia reafirmó su convicción de que la transformación se construye desde abajo. En Los Tulipanes, vecinos de colonias históricamente marginadas mostraron que su participación trascendió la coyuntura electoral y se convirtió en un motor de organización social.

La diputada Azucena Arreola Trinidad aprovechó el encuentro para recordar que Morena no nació como un partido tradicional, sino como un movimiento popular que ha sabido traducir el descontento en victorias políticas. Su mensaje apeló a la memoria colectiva: los triunfos recientes no son obra de liderazgos aislados, sino del esfuerzo cotidiano de comunidades que han decidido no ser espectadores, sino protagonistas del cambio.

Uno de los puntos centrales fue el reconocimiento de la sección 2306 como un bastión electoral, pero también como un espacio donde las carencias siguen marcando la vida diaria. Arreola fue clara: las urnas pueden dar legitimidad, pero solo la organización comunitaria puede resolver problemas como el agua, la energía y la seguridad. Morena, dijo, debe volver a ser “un movimiento de movimientos”, capaz de articular luchas vecinales con agendas nacionales.

El anuncio del nuevo hospital en Tonalá, celebrado durante la asamblea, se interpretó como una señal de que las demandas ciudadanas encuentran espacio en la agenda federal. Sin embargo, el compromiso colectivo es no conformarse: la militancia asumió que los comités seccionales deberán convertirse en la voz vigilante que garantice que los proyectos se cumplan y que los beneficios lleguen a quienes más lo necesitan.

Al concluir, el ambiente no fue de cierre, sino de arranque. Los vítores a Morena y a las colonias organizadas reflejaron que la asamblea sembró más que un comité: dejó en claro que la política se entiende mejor cuando se vive desde el territorio, donde la transformación no es un discurso, sino la esperanza de un futuro distinto para Tonalá y para Chiapas.