La propuesta contempla financiamiento y asistencia técnica para que los ranchos puedan enfrentar imprevistos
KEVIN NARVARTE/TDN
Para un pequeño productor, el ganado no representa únicamente una fuente de ingresos, también es el capital que permite que el rancho siga funcionando. Cuando aparece una emergencia y no hay efectivo disponible, vender una vaca o una becerra puede parecer la salida más rápida, pero esa decisión reduce la capacidad del productor para mantener y aumentar su propia producción.
Ante ese escenario, la Secretaría del Campo buscó que la falta de dinero no obligue a descapitalizar los ranchos. La propuesta consistió en acercar opciones de crédito que permitan cubrir gastos y necesidades productivas sin convertir al propio hato en la fuente inmediata de efectivo, una diferencia que puede ser determinante para la continuidad de las unidades pequeñas y medianas.
Una de las alternativas que se analiza es incorporar a estos productores al programa federal Cosechando Soberanía, que contempla financiamiento acompañado de asistencia técnica. La combinación resulta relevante porque obtener un préstamo sin orientación puede no resolver el problema de fondo. La intención es que los recursos ayuden a sostener la actividad y que el productor tenga mejores condiciones para recuperar su inversión.
El acceso al crédito también tendría que estar acompañado de una salida comercial para lo que producen los ranchos. Por ello, la Secretaría del Campo contempló impulsar centros de acopio de leche en distintos puntos del estado, con la expectativa de que quienes producen a pequeña escala tengan mayor certeza sobre dónde colocar su producto y puedan planear mejor sus ingresos.
La propuesta todavía está en construcción y deberá definir a qué productores llegará primero, además de las tasas y condiciones de los préstamos. El objetivo de fondo es evitar que una necesidad temporal de efectivo termine reduciendo el patrimonio productivo de una familia, para que los ganaderos puedan conservar sus animales, mantener la reproducción del hato y encontrar alternativas para enfrentar los periodos en que el dinero escasea.
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