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Corea del Norte desafía a EU y refuerza su fuerza nuclear

El gobierno norcoreano calificó como hostil la postura de Trump, pese a la reducción de ejercicios militares con Seúl

AGENCIAS/TDN

Corea del Norte cerró la puerta a cualquier cambio en su estrategia nuclear y acusó al gobierno de Donald Trump de mantener una política hostil, pese a los gestos de Washington para reducir la tensión militar en la península. Pionyang sostuvo que las exigencias para abandonar su arsenal atómico no han modificado su posición y que continuará fortaleciendo sus capacidades de defensa.

La declaración, difundida por la agencia estatal KCNA, plantea una contradicción para los intentos de Trump de recuperar el diálogo con Kim Jong-un. Mientras el presidente estadounidense ha destacado su relación con el líder norcoreano y busca una nueva cumbre, el gobierno de Pionyang considera que Washington mantiene una estrategia de confrontación por sus demandas de desnuclearización, críticas sobre derechos humanos y ejercicios militares con Corea del Sur y Japón.

Para Corea del Norte, las armas nucleares no son un elemento negociable, sino la principal garantía para preservar su soberanía y seguridad. El mensaje supone que cualquier acercamiento diplomático tendrá como punto de partida la aceptación de su condición nuclear, una postura que choca de forma directa con el objetivo estadounidense de lograr el desarme completo de Pionyang.

El escenario tampoco se ha despejado con la reducción anunciada por Trump de las maniobras Ulchi Freedom Shield con Corea del Sur. Aunque Washington presentó la medida como un gesto de distensión, Kim Yo-jong, hermana del líder norcoreano, calificó los ejercicios como provocativos incluso con una menor duración y escala. Para Pionyang, el cambio de tamaño de las maniobras no modifica lo que considera una amenaza militar permanente.

La tensión podría aumentar en Septiembre con el ejercicio Freedom Edge, previsto del 7 al 11 de Septiembre entre Estados Unidos, Corea del Sur y Japón. El entrenamiento busca mejorar la coordinación ante amenazas nucleares y de misiles, pero Corea del Norte interpreta como parte del cerco militar que denuncia desde hace años. Así, mientras Washington intenta abrir espacio para una nueva negociación con Kim, Pionyang dejó claro que no contempla abandonar su arsenal nuclear y que tampoco espera una distensión regional en el corto plazo.