El CEDES-PUET impulsa ética pública con docentes UNACH

La certificación reforzó el compromiso universitario con una gestión pública ética y profesional

DAMIÁN CERVANTES/TDN

En un contexto donde el combate a la corrupción sigue siendo una de las tareas más urgentes del país, un grupo de docentes e investigadoras de la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) decidió actuar desde la formación y el conocimiento. Recientemente, estas académicas concluyeron con éxito el curso EC0500 sobre legalidad y prevención de la corrupción, acreditándose con una certificación que no solo respalda su preparación técnica, sino que representa un compromiso ético con el servicio público.

Este paso no es menor. En un entorno institucional donde las reglas suelen ceder ante la costumbre y la opacidad, la profesionalización en temas de integridad marcó una diferencia sustancial. La certificación no solo acredita conocimientos, sino también una voluntad activa de transformar la cultura institucional desde adentro, en especial desde los espacios donde se forma a quienes tomarán decisiones en el futuro.

El curso fue posible gracias al trabajo del Centro de Estudios para el Desarrollo Municipal y Políticas Públicas y el Programa Universitario de Estudios Transfronterizos para el Desarrollo (CEDES-PUET), instancias universitarias que se ha consolidado como un puente entre la academia y la realidad pública. Su apuesta por la extensión y la vinculación ha generado espacios de capacitación con altos estándares, que no solo elevan el perfil académico, sino también el impacto social de la universidad.

Que sean mujeres quienes lideran esta ruta formativa no pasa desapercibido. En un estado donde la función pública aún arrastra inercias patriarcales y estructuras cerradas, estas académicas demuestran que el conocimiento con perspectiva de ética y legalidad puede abrir caminos más horizontales y transparentes en la vida pública chiapaneca.

La certificación representa una pequeña victoria, sí, pero es también un mensaje claro: la transformación de la administración pública no vendrá solo desde los discursos ni desde los centros de poder, sino desde quienes, con formación sólida y convicción ética, deciden actuar con legalidad desde su propio ámbito profesional.