El PUET capacita ética y legalidad administrativa

La formación impartida forma parte de una estrategia institucional para combatir prácticas opacas

KEVIN NARVARTE/TDN

En un entorno donde la ética en el servicio público ha sido relegada por inercias burocráticas y prácticas opacas, la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) dio un paso hacia la reconstrucción de la confianza institucional. A través del curso del estándar ECO500, personal académico y administrativo fue capacitado en principios de legalidad, integridad y prevención de la corrupción con un enfoque práctico y actualizado.

La capacitación estuvo a cargo de la doctora Andrea Mena Álvarez, quien desde su doble rol como coordinadora del Centro de Estudios para el Desarrollo Municipal y Políticas Públicas (CEDES) y del Programa Universitario de Estudios Transfronterizos (PUET), planteó la necesidad de convertir la legalidad en una práctica cotidiana, no en una excepción. Durante el curso, se abordaron estrategias para identificar riesgos, actuar con transparencia y asumir el servicio público como un ejercicio ético en sí mismo.

No se trató solo de formación técnica, sino de una apuesta institucional por fomentar una nueva narrativa: la del funcionario público como garante del bien común. La secretaria general de la UNACH, la doctora María del Carmen Vázquez Velasco, respaldó este enfoque al señalar que formar cuadros honestos y preparados es una obligación universitaria, especialmente en un estado donde la desconfianza hacia las instituciones sigue siendo alta.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, a través de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE 2023), el 82 por ciento de la población en Chiapas percibe a sus autoridades como poco confiables. De ahí la urgencia de fortalecer las competencias del personal que toma decisiones, maneja recursos y construye puentes entre la administración y la ciudadanía. La capacitación no es solo un acto formativo: es una medida de resistencia institucional frente a la corrupción.

Con este curso, la UNACH reiteró que las universidades públicas no solo forman profesionistas, también pueden ser incubadoras de ética pública. El ECO500 no es un certificado más, sino una declaración: que en Chiapas aún es posible formar servidores públicos íntegros, si se apuesta por la educación como herramienta de transformación.