Juan Carlos Moreno impulsa justicia familiar más humana

La iniciativa busca dotar a madres, padres y tutores de herramientas para prevenir disputas que afecten a los menores de edad

DAMIÁN CERVANTES/TDN

En el Poder Judicial del Estado se ha comenzado a empujar una lectura distinta de la justicia familiar, una que no se limita a la resolución de expedientes, sino que incorpora la dimensión emocional y social de los conflictos. Bajo esa premisa, el magistrado presidente Juan Carlos Moreno Guillén encabezó la clausura de la segunda edición del programa de educación parental “Restaurando Vínculos”, orientado a intervenir en dinámicas familiares marcadas por procesos judiciales.

La iniciativa se insertó en un enfoque que busca trasladar la atención institucional hacia el hogar, la apuesta es que la formación en corresponsabilidad parental y manejo de la convivencia pueda influir en la manera en que se construyen acuerdos dentro de los procedimientos judiciales, especialmente aquellos donde están involucradas niñas, niños y adolescentes.

Durante su intervención, Moreno Guillén planteó que la justicia en materia familiar exige reconocer la complejidad de cada caso más allá del expediente. En su mensaje, insistió en que las disputas legales suelen estar atravesadas por factores humanos que requieren contención emocional y disposición al diálogo, especialmente cuando el bienestar de menores está en juego.

El acto también funcionó como un espacio para reforzar la idea de que la política judicial puede incidir en la prevención de conflictos futuros. La ampliación del programa a otros distritos fue planteada como un paso necesario para consolidar una estrategia de intervención más amplia, donde la formación parental opere como una herramienta complementaria a la resolución jurídica tradicional.

En ese mismo marco, el cierre del programa dejó una lectura institucional sobre el papel del Poder Judicial como agente que no solo sanciona o resuelve controversias, sino que también busca incidir en la reconstrucción del tejido familiar. Desde esa visión, el enfoque impulsado por Juan Carlos Moreno se presenta como un intento por humanizar la justicia familiar y colocar en el centro la estabilidad emocional de niñas, niños y adolescentes involucrados en procesos legales.

“El acto también funcionó como un espacio para reforzar la idea de que la política judicial puede incidir en la prevención de conflictos futuros”