Crecen casos de VIH en la comarca en la última década

De acuerdo con datos citados por activistas, la entidad acumula más de mil 600 casos en el periodo reciente

DAMIÁN CERVANTES/TDN

El debate sobre la respuesta institucional al VIH en Chiapas ha vuelto a colocarse en el centro de la discusión pública, impulsado por organizaciones civiles que advierten un debilitamiento en las estrategias de prevención y detección temprana. Más allá del crecimiento de casos, el foco se ha desplazado hacia la eficacia de las políticas sanitarias y su capacidad para contener una enfermedad que requiere atención constante y sostenida.

La organización Una Mano Amiga en la Lucha contra el Sida responsabilizó al exgobernador Rutilio Escandón Cadenas y al exsecretario de Salud José Cruz Castellanos por lo que califican como un retroceso en la atención del VIH en la entidad. De acuerdo con sus estimaciones, Chiapas ha registrado un incremento superior al 200% en los casos durante la última década, lo que ha llevado a escalar posiciones dentro del panorama nacional.

En este contexto, el estado acumuló alrededor de mil 673 diagnósticos de VIH entre 2014 y 2025, una cifra que lo mantiene entre las entidades con mayor incidencia del país. La organización también recordó que en ciertos periodos recientes se alcanzó una prevalencia estimada de 5.2%, un indicador que reflejó la presión que enfrenta el sistema de salud ante el avance de la enfermedad.

Otro de los puntos señalados es la brecha entre diagnóstico oportuno y atención tardía. Datos de referencia nacional indicaron que más del 85% de los casos detectados a tiempo permiten iniciar tratamientos que reducen complicaciones y disminuyen la transmisión del virus. Sin embargo, en Chiapas, el debilitamiento de la búsqueda activa habría provocado que más personas llegaran a recibir atención en etapas avanzadas.

Finalmente, la organización subrayó que la pérdida de coordinación con colectivos civiles ha sido un factor determinante. La desaparición de redes comunitarias que integraban a múltiples agrupaciones habría reducido la cobertura territorial de las campañas preventivas, dejando como reto urgente la reconstrucción de un sistema integral que combine detección temprana, acceso a medicamentos y educación en salud pública.