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La vejez llega sin retiro para miles en Chiapas

Casi la mitad de la población de 60 años y más continúa trabajando, ante el intento de mantener un ingreso para cubrir sus gastos

DAMIÁN CERVANTES/TDN

La vejez llega para miles de chiapanecos sin la posibilidad de dejar de trabajar, en el estado, 80% de las personas adultas mayores no cuenta con un fondo de retiro o jubilación, de acuerdo con el Observatorio d eSalarios de la Universidad Iberoamericana, una realidad que convierte los 60 años en una etapa de continuidad laboral más que de descanso.

El panorama adquiere mayor dimensión ante el tamaño de esta población, ya que, en Chiapas viven 507 mil 757 personas de 60 años y más, de las cuales 246 mil 460 todavía forman parte del mercado laboral. Es decir, casi una de cada dos personas mayores sigue trabajando, no necesariamente por elección, sino porque abandonar un ingreso puede significar dejar sin recursos al hogar.

La falta de un retiro propio se cruza además con otras carencias, de acuerdo con Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), 354 mil 45 adultos mayores no tenían acceso a algún servicio de salud, mientras que la pobreza alcanza a 53.1% de la población de 65 años y más en la entidad. Para quienes deben costear medicamentos, consultas o tratamientos con ingresos obtenidos día a día, la edad puede significar una mayor presión económica.

De las 256 mil 576 mujeres de 60 años y más que viven en Chiapas, apenas una proporción cercana a 10% participa en el mercado laboral, lo que reduce sus posibilidades de generar un ingreso propio durante esta etapa. La dependencia económica puede prolongarse cuándo una vida laboral transcurrió fuera de empleos con prestaciones y esquemas formales de jubilación.

La dificultad para retirarse no comienza al cumplir 60 años, sino mucho antes, en trayectorias laborales donde la informalidad y la falta de seguridad social dejan pocas herramientas para construir un patrimonio de largo plazo. En 2024, 61.1% de la población ocupada en Chiapas no tenía acceso directo a la seguridad social por medio de su empleo, según Inegi. Así, para miles de personas, llegar a la vejez no representa el final de la vida laboral, sino la necesidad de encontrar cómo seguir sosteniéndola.